Para que sirve el tapon de una botella de vino


gruartlamancha

Si no se entiende mucho del mundo del vino, puede resultar extraño el hecho de que haya muchas personas que se preocupen tanto de la calidad del tapón de una botella. Sin embargo, tal y como se puede ver en esta web, el tapón no solo es crucial a la hora de conservar el vino sino que son muchas las bodegas las que invierten una buena cantidad de dinero en adquirir los de mejor calidad. Más que nada porque saben que el éxito, o no, de sus caldos puede depender de ello.

Un detalle fundamental que no debemos perder de vista bajo ningún concepto es el hecho de que la luz puede deteriorar de una manera fulminante. Es por ello por lo que se pide que el corcho que se utilice para la fabricación del tapón en cuestión no tenga ninguna clase de poro. De tenerlo la luz se podría filtrar a través del él y podría echar a perder una buena cosecha. Un pérdida que no solo supone la pérdida del vino en sí sino también de todo el dinero que se ha invertido durante todo el año en llevarla a cabo.

Pero claro, los especialistas en vino saben de sobra que no solamente la luz puede ser un problema para el vino que van a degustar. Son conscientes de que el oxígeno, con el paso del tiempo, puede hacer que sus cualidades disminuyan. Es por ello por lo que el corcho no debe dejar pasar nada de aire. Si esto fuera así, poco a poco, quizá a medio plazo, el vino comenzaría a perder sabor y por supuesto olor. Y claro, ni nos podemos imaginar lo que supone tener una botella de vino que no solo no sabe a nada sino que no despide ningún olor.

Por todo ello lo mejor que se puede hacer es ponerse en contacto con una empresa que realice este tipo de material y que tenga experiencia. Ellos nos hablarán al mismo tiempo de las propiedades que tiene que tener el corcho. Entre ellas, y antes de que se nos olvide, tampoco puede desprenderse ningún resto del corcho. Esto haría que en el interior de la botella hubiera algunos restos que incluso se podrían ingerir, lo cual es una sensación muy desagradable para los comensales. Mucho más cuando se ha pagado una cierta cantidad de vino en un restaurante de alguna gran ciudad, por ejemplo.