Vuelta al cole con la crisis


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Todos sabemos cómo estamos y no solo hablo del país sino de cómo estamos las personas porque muchos cambios la verdad que no se ven, se siguen oyendo casos de corrupción y los que se lo han llevado calentito están siendo nombrados con cargos importantes llevándose mucho más aún, pero claro como nos quedamos con los brazos cruzados poco nos importa, ahora cuando empiecen con más recortes en sanidad y en educación veremos a ver qué hacemos. Claro mediado septiembre son ya la mayoría de los niños que han empezado el cole y son muchas las familias que se las ven y desean para poder llevar a sus hijos con todo lo necesario, y es que claro si en su casa no entran ingresos ni para comer difícilmente van a poder hacer frente a las grandes facturas que conlleva la vuelta al cole, los demás los que sí podemos pagarlas no sabemos muy bien el gran esfuerzo y sacrificio que tiene que hacer esas familias para que sus hijos estudien como los demás aunque por desgracia a veces no lo consiguen, ya que si piden ayudas se escudan en los malditos recortes.

Y es que me hace gracia porque luego dicen que debemos comprar en el pequeño comercio y no les falta razón pero es que cada uno debe mirar por lo suyo y evidentemente siempre va a ser a lo más barato. A la hora de comprar material escolar y los libros son muchas personas que optan por mirar en internet ya que puedes encontrar gangas de libros de segunda mano a muy buenos precios o simplemente en el mismo colegio a las mamás del curso anterior. En cuanto a la ropa pues son muchas familias que tiene que pedir en caritas ropa usada de la que dejan allí para poder vestir a sus niños en condiciones mientras un montón de corruptos se pegan la vida padre a costa del sudor y sacrificio de los demás. En fin como alguien no haga algo pronto me temo que seremos aún más si cabe el hazmerreir de toda Europa ya que con unas terceras elecciones dejaríamos muy claras las intenciones de los políticos que nos quieren gobernar, sin llegar a un acuerdo y pensando en cuál es el primero que pisa la Moncloa, sin duda una triste gracia que asola este país todos los días.